
El Ansia (The Hunger). Dir. Tony Scott, 1983.
Miriam y John Blaylock (Catherine Deneuve y David Bowie) son una extraña pareja: viven en una casona antigua, donde pasan los días tocando música clásica en compañía de Alice (Beth Elder), su adolescente vecina, y una vez por semana, por las noches, salen a seducir a cualquier ingenuo para, después, quitarle la sangre y así poder tener más tiempo de 'juventud eterna'. Sin embargo, por alguna maldición que nunca se explica, sólo Miriam es inmortal. John empieza, de repente, a envejecer a pasos agigantados, por lo que va y pide la ayuda de la Dra. Sarah Roberts (Susan Sarandon).
Puede ser que El Ansia sea la mejor película de Tony Scott. Está hecha con mucho estilo, y, a Dios gracias, sin la estética videoclipera que últimamente tiene el director de Hombre en llamas (a excepción de la secuencia inicial). Las actuaciones, sobre todo la de Catherine Deneuve, son de primer nivel. Y sin embargo, esto no alcanza para crear una película redonda.
El gran problema de El Ansia es que favorece demasiado a la estética sobre la historia. Si bien una look bien logrado siempre se agradece, la historia se queda muy lejos de éste. O más bien, la historia se siente completamente desaprovechada. Y es que hay aspectos muy interesantes que se tocan apenas tangencialmente. ¿Qué se sentirá llevar una buena vida sabiendo que, de pronto, todo terminará abruptamente? Y aún más interesante, ¿Qué será el tener una vida eterna, viendo marcharse uno tras otro a tus seres amados? Esto se toca en la película, mas no se explora. Un desperdicio, a pesar de la belleza de la gran Catherine Deneuve.