lunes, 28 de abril de 2008

The Hunger



El Ansia (The Hunger). Dir. Tony Scott, 1983.


Miriam y John Blaylock (Catherine Deneuve y David Bowie) son una extraña pareja: viven en una casona antigua, donde pasan los días tocando música clásica en compañía de Alice (Beth Elder), su adolescente vecina, y una vez por semana, por las noches, salen a seducir a cualquier ingenuo para, después, quitarle la sangre y así poder tener más tiempo de 'juventud eterna'. Sin embargo, por alguna maldición que nunca se explica, sólo Miriam es inmortal. John empieza, de repente, a envejecer a pasos agigantados, por lo que va y pide la ayuda de la Dra. Sarah Roberts (Susan Sarandon).

Puede ser que El Ansia sea la mejor película de Tony Scott. Está hecha con mucho estilo, y, a Dios gracias, sin la estética videoclipera que últimamente tiene el director de Hombre en llamas (a excepción de la secuencia inicial). Las actuaciones, sobre todo la de Catherine Deneuve, son de primer nivel. Y sin embargo, esto no alcanza para crear una película redonda.

El gran problema de El Ansia es que favorece demasiado a la estética sobre la historia. Si bien una look bien logrado siempre se agradece, la historia se queda muy lejos de éste. O más bien, la historia se siente completamente desaprovechada. Y es que hay aspectos muy interesantes que se tocan apenas tangencialmente. ¿Qué se sentirá llevar una buena vida sabiendo que, de pronto, todo terminará abruptamente? Y aún más interesante, ¿Qué será el tener una vida eterna, viendo marcharse uno tras otro a tus seres amados? Esto se toca en la película, mas no se explora. Un desperdicio, a pesar de la belleza de la gran Catherine Deneuve.

sábado, 26 de abril de 2008

4 luni, 3 saptamâni si 2 zile


4 meses, 3 semanas, 2 días (4 luni, 3 saptamâni si 2 zile). Dir. Christian Mungiu, 2007.

El título de la película plantea ya una interrogante, ¿cuánto tiempo de embarazo tiene Gabita (Laura Vasiliu) al tiempo de practicarse un aborto en Rumania, en el año de 1987? Ni siquiera ella lo sabe, mucho menos su mejor amiga, Otilia (estupenda Anamaria Marinca).

La película sigue a y se concentra en Otilia, en un periodo de un día. Empezamos en su habitación, en una especie de casa de estudiantes, donde discute con Gabita los pormenores del asunto. Seguimos con una visita a su novio, Adi (Alex Potocean). Luego, una complicada reservación en un hotel para después ir a conocer al señor Bebe (Vlad Ivanov). El señor Bebe se dedica a practicar abortos, y el hotel en el que se hizo la reservación no es en el que él pidió. Más aún, se le dijo que Gabita tiene 2 meses de embarazo, y en realidad tiene más de 4.

Definitivamente no estamos ante una feel-good movie. En 4 meses... vemos a un país derrumbado, a personas tan reprimidas que ya se acostumbraron, que ya saben que tienen que hacer lo necesario para sobrevivir, y nada más. Vemos a un sistema burocrático rancio, y a un país en el que, si no fuera por el mercado negro, no habría mercado.

La película parece filmada espontáneamente. Los actores entran y salen de cuadro, a veces la cámara capta al cuerpo de los actores pero no a su cabeza. No hay música incidental. Al mismo tiempo, se siente un apabullante control visual por parte del cineasta Mungiu y su cinefotógrafo, Oleg Mutu. A ratos, la película parece filmada por David Lynch pero con una gran diferencia, que la hace mucho más cruel: no estamos presenciando el viaje ácido de nadie, somos testigos de la jornada de una mujer que hace todo lo posible por ayudar a su amiga.

Y es que, a pesar de todos los eventos y todas las atrocidades que puedan estar en la película, ésta trata, a mi parecer, acerca de la amistad y la solidaridad que siempre viene acompañándola; y de una mujer que es mucho más valiente que 300/Zack Znyder, 2007 espartanos juntos. Por estas razones, a mi juicio, 4 meses, 3 semanas, 2 días es una gran película. Eso sí, hay que evitarla si lo que uno quiere es salir feliz del cine.

viernes, 25 de abril de 2008

lunes, 21 de abril de 2008

The French Connection


Contacto en Francia (The French Connection). Dir. William Friedkin, 1971.

Hay películas que se consideran una obra maestra, y luego uno se da cuenta que ya envejecieron. No es tanto así el caso de Contacto en Francia. Y no es que la película sea mala, ni que se vea tan vieja, pero de 1971 para acá el cine policial ha avanzado tanto que llamarla obra maestra puede resultar una exageración.

La sinopsis, como va y para acabar pronto: basada en hechos reales, sigue al investigador 'Popeye' Doyle (Gene Hackman, ganó el Oscar por este papel) y su colega Buddy Russo (el recién fallecido Roy Scheider) quienes investigan el caso de un cargamento de droga que, al parecer, está a punto de llegar a Nueva York, y en el que el principal sospechoso es el francés Alain Charnier (ni mandado a hacer Fernando Rey).

El principal problema de la película es que, durante sus primeros minutos, es pura paja. Como si les hubiera quedado de hora y media y dijeron 'aaah... está muy corta, ¿qué podemos meter?'. Después la película va subiendo de tono, hasta su anti-climático final.

Y sube de tono mediante secuencias de acción sorprendentes. La primera, un juego del gato y el ratón en el metro. La segunda, una sorprendente persecución en carro por las calles de NY. Son estas secuencias las que hacen que valga la pena ver (o volver a ver, según sea el caso) Contacto en Francia. Una más que decente media-película que, por si les quedaba la duda... sí, le ganó el Oscar a Naranja Mecánica (Clockwork Orange/Kubrick, 1971).

sábado, 19 de abril de 2008

The Sweet Hereafter



"For he led us, he said, to a joyous land,
where waters gushed and fruit trees grew,
and flowers put forth a fairer hue,
and everything was strange and new"

Robert Browning, "The Pied Piper of Hamelin"



No sé por qué me acordé de está película. Quizá la obra maestra de Atom Egoyan y una de las películas más tristemente bellas (bellamente triste?) que haya visto.

Into the wild.


Camino Salvaje (Into the wild). Dir. Sean Penn, 2007.

A Adolfo, que vio esta película muy preocupado.

Al terminar la prepa, Chris McCandless (Emile Hirsch) decide abandonar todo y a todos con el fin de emprender un viaje de descubrimiento a Alaska. Durante el trayecto, conoce a una serie de personajes que cambiarán su vida.

Chin... más convencional no puede sonar. Por eso es aún más grata la sorpresa del cuarto largometraje como director de Sean Penn (subvaloradísima Asesino oculto/The pledge, 2001). Ante la lente de Penn, el viaje no resulta solamente una sucesión de eventos que ayudarán a Chris a crecer como persona. Es una antología de personajes reales, interesantes, que funcionan no meramente como escalas del trayecto sino cada uno como un destino en sí.

Empezando con el mismo Chris, quien ante la lente de Penn aparece a veces como un mamón arrogante y a veces como una persona con un profundo entendimiento de la condición humana, sin que esto conlleve contradicción alguna. A destacar, sobretodo, Jan (Catherine Keener) y Ron (nominado al Oscar Hal Holbrook). La primera, una hippie con un hijo perdido. El segundo, un veterano de guerra que perdió a su familia. Los dos vendrán a ser una especie de padres adoptivos para Chris, pues los padres reales (William Hurt y Marcia-Gay Harden) nunca supieron cumplir su papel.

La película es un ejemplo de cohesión. Penn se vale de todos los elementos para crear una atmósfera llena al mismo tiempo de paz e inquietud. Los ambientes naturales (foto de Eric Gautier) se llevan a la perfección con la banda sonora (música de Eddie Vedder). La edición también es moderada, a contracorriente de la tendencia actual del cine (un corte cada medio segundo). La voz en off (de Jena Malone, interpretando a Carine McCandless, hermana de Chris) es pertinente y atinada, sin ser nunca explícita, ni repite lo que está sucediendo en pantalla.

Y, al final, ahí queda la historia de Chris McCandless. Que tuvo errores, así como tuvo aciertos. Que resulta admirable y, a la vez, no puedo dejar de reprocharle ciertos aspectos (la indiferencia con sus padres, por ejemplo). Una película que hay que ver.

lunes, 14 de abril de 2008

Factory Girl

Fábrica de Sueños (Factory Girl). Dir. George Hickenlooper, 2006.


A May, a pesar de la lluvia.

Lo primero que hay que decir es que Factory Girl se siente accidentada. Y cómo no , si la película sufrió miles de demoras. Reshoots (no recuerdo la palabra en españo... así de malinchista me estoy haciendo), demandas y hasta la furia de Bob Dylan se le pusieron en el camino a esta película. Con decir que la película estaba lista desde el 2006, se estrenó en Estados Unidos a principios del 2007 y a México llega hasta este fin de semana, tras una mala recepción en el país del norte.




Y es una lástima porque si bien la película es accidentada, no es mala. Cuenta la historia (real) de Edie Sedgwick (Sienna Miller, muy bien) una muchachita californiana, de alta sociedad, seducida por Andy Warhol (Guy Pearce) y su 'Fábrica' (de ahí el título en inglés... muy mal traducido al español por los genios de FilmHouse). Lo que empieza como algo atractivo y diferente, poco a poco irá siendo un infierno para la pobre Edie. La sinopsis, hasta aquí, es muy convencional, y la verdad es que la película tampoco es tremendamente original, a no ser que, tomando el pretexto de las películas de Warhol, el film se nos presenta en varios aspectos: ahora normal, ahora en blanco y negro, ahora saturadísima, ahora con grano reventado...


Pero bueno, la película entretiene y, en una de esas, hasta hace que uno se interese en la vida de Edie Sedgwick. Sienna Miller se esfuerza y logra crear a una mujer vulnerable y encantadora a la vez. Algo así como lo que hizo Liza Minelli para su Sally Bowles en Cabaret/Bob Fosse, 1971 (guardando las grandes diferencias, claro). Al final, Factory Girl termina siendo como las obras de Warhol (y me van a perdonar sus fans): mucho más estilo que sustancia. Pero entretenida, cómo no.


PD: A quién carajos se le ocurrió poner a Hayden Christensen como Bob Dylan? No ma...

miércoles, 9 de abril de 2008

2001: A Space Odyssey



El guión original, aquí.

The Bear Came Over the Mountain

Léanlo, y después vayan a ver Away from her. Grata sorpresa el texto y gratísima sorpresa la adaptación.
*The Bear Came Over the Mountain. Escrito por Alice Munro.
*Away from her. Dirigida por Sarah Polley.

lunes, 7 de abril de 2008

Away from her




Lejos de ella (Away from her). Dir. Sarah Polley, 2007.


No se los voy a negar, tenía cierta renuencia a ver Lejos de ella, ópera prima de la actriz Sarah Polley. ¿Por qué? Pues... la historia de una pareja con 44 años de casados que tiene que lidiar con los problemas del Alzheimer suena un tanto... geriátrico, por decirlo de alguna manera. Pero bueno, Polley me parece una excelente actriz (vean My life without me/Isabel Coixet, 2003) así que tenía que ir a ver su primer película.

Me alegro, la directora (29 años) entendió la naturaleza de la historia y el por qué le podría llegar a cualquiera. ¿Qué hacer, es la pregunta, cuando la persona que amas empieza poco a poco a olvidarte? Grant Anderson (subvalorado Gordon Pinsent) tiene que lidiar con la pérdida de memoria de su esposa, Fiona (bellísima, frágil Julie Christie). Y no sólo eso, después de internarla en un centro para personas con Alzheimer (en donde, "por el bien de los pacientes" no se permiten visitas durante el primer mes) ella empieza a desviar su atención hacia otro hombre (Michael Murphy). Ah, algo más... cuestiones relativas a su enfermedad, Fiona empieza a olvidar los últimos 20 años de felicidad con su esposo y, peor aún, empieza a recordar con mayor viveza sus infidelidades en sus primeros años de casados.

He aquí, pues, una historia de amor. Bastante atípica, sobra decirlo. Grant ama a Fiona y, según aprendemos en las primeras escenas de la película, ella lo ama a él. Y mientras Fiona poco a poco, según sus propias palabras, se va, Grant está junto a ella. Lejos de ella.

El gran mérito de Polley en su ópera prima (además de una notable dirección de actores) es haber evitado el franco chantaje sentimental para hacer una película romántica acerca de los temas que casi nunca aparecen en este tipo de películas.

¿Y el final? Ah, claro... sin ánimos de arruinarle la película a nadie (en todo caso, advierto... si no se quieren enterar de unos pocos detalles del final, dejen de leer). Un pequeño momento de felicidad que, aunque sabemos que será sólo eso... ¿a veces no es lo único que hace falta?

domingo, 6 de abril de 2008

My blueberry nights




Noches púrpura (My blueberry nights). Dir. Wong Kar-Wai, 2007


¿Es cierto lo que se dice por ahí? ¿Es My blueberry nights una cinta enormemente decepcionante? Más aún, ¿es un claro síntoma de la temprana decadencia de Wong Kar-Wai, uno de los grandes maestros cinematográficos de nuestro tiempo?

Para acabar pronto: No.

Noveno largometraje de Wong Kar-Wai (o Kar-Wai Wong, si queremos escribir su nombre al estilo occidental), My blueberry nights cuenta la historia de Elizabeth (Norah Jones, en su debut cinematográfico) quien, después de enterarse que su novio la engaña, conoce a Jeremy (Jude Law). Entre pláticas y pays, Elizabeth decide irse a viajar por Estados Unidos. En su travesía conocerá a Arnie (notable David Strathairn) un policía alcohólico que no puede aceptar que su matrimonio con Sue Lynne (bellísima, extraordinaria Rachel Weisz) ha terminado. Después conocerá a Leslie (Natalie Portman), una adicta al juego que termina convenciendo a Elizabeth de ir a Las Vegas.

Altamente episódico, el film no decepciona en cuanto a calidad visual. Y no solamente no decepciona, es excepcionalmente bueno... es que uno siente que está viendo una película bellísima que no solamente es bellísima porque sí. El clima de la película resalta los sentimientos de los personajes, quienes, como en todas las películas del director hongkonés, son seres poco a poco consumidos por sus sentimientos. La diferencia aquí es que, al final, Wong parece estarnos diciendo que la felicidad es posible.

Entonces, ¿Qué le sucedió a Wong Kar-Wai? Nada. Simplemente es diferente, mucho más ligero. Pongámoslo así (a raíz también del título de la película). Si In the mood for love o 2046 son platillos orientales elaboradísimos, My blueberry nights es un sencillo y agradable pay con helado... y, a veces, se antoja mucho más lo segundo. No sé si sea la mejor película de Wong Kar-Wai, pero es una magnífica aportación a la filmografía de uno de los mejores directores de nuestro tiempo.