lunes, 23 de febrero de 2009

Låt den rätte komma in



Déjame entrar (Låt den ratte komma in). Dir. Tomas Alfredson, 2008.

Mucho mejor que el cine normal - Adolfo

Estocolmo, Suecia. Oscar (Kåre Hedebrant), un niño de unos diez, doce años, cuyos padres están en pleno proceso de divorcio, conoce a Eli (estupenda Lina Leandersson), una niña de la misma edad que, en palabras del propio Oscar, 'huele raro'. Eli le enseñará a defenderse de sus compañeros porque, verán, Oscar es uno de esos niños de los que todos se burlan. Eli, además de oler raro, tiene otras peculiaridades: no tiene una fecha exacta de cumpleaños y se aparece de la nada. Mientras tanto, un asesino acecha la ciudad. El asesino tiene también sus peculiaridades: drena a sus víctimas, al punto de dejarlas sin gota de sangre.

Déjame entrar es una estupenda pieza de género. No, esperen, es una estupenda pieza de dos géneros: el horror y el romántico.

Por el lado del horror, la película entiende que el horror viene de adentro. Oscar es un simple niño y Eli es (a estas alturas ya lo saben todos, así que no creo arruinarle la película a nadie) un vampiro pero, ¿qué tanta diferencia hay entre ellos realmente? Eli mata, sí, porque necesita de sangre para sobrevivir, por instinto. Oscar ¿mataría? para defenderse y ¿por instinto también? El elenco de Déjame entrar está formado en su mayoría por pubertos que guardan una perversidad palpable. En este sentido (el horror personificado en niños) Déjame entrar va mucho más allá que cualquier película del tan publicitado japan-gore (The ring, Dark Water, etc.).

Del lado romántico, la película tiene otras dos vertientes. Primero, la relación de Eli con Håkan (Per Ragnar) un viejo que está dispuesto a hacer lo que sea por ella. ¿Es Håkan su papá? O más terrible aún, ¿es una versión anterior de Oscar? Él, al parecer, la ama pero también le teme. Hace lo que sea por ella, incluso matar. ¿Qué es entonces más terrible? ¿Matar para sobrevivir o matar por amor? ¿O no es básicamente lo mismo? Es en esta historia donde el lado romántico y el lado de terror de la película se conjugan más armoniosa y sutilmente.

Segundo, la relación de Oscar y Eli, que se desarrolla casi como en cualquier otra película romántica. Vaya, las vampiras son igual de complicadas que las mujeres. Oscar y Eli desarrollan una manera de comunicarse a través de la pared que separa sus cuartos. Son ambos seres solitarios que se necesitan y, vaya, hasta se complementan. Oscar es la esperanza de normalidad para Eli, y Eli es el coraje que Oscar necesita. A pesar de todo, a pesar de que ella no sea en realidad una niña.

SPOILERS

Por último, el lado del horror y el romántico se conjugan perfectamente en un final poderoso que termina definiendo una de las principales interrogantes de la película. ¿Matar por amor o matar para vivir? Además, la secuencia está filmada muy peculiarmente. Lo que pudo haber sido lo más gore de los últimos tiempos queda reducido a un plano sutil, ciertamente sugerente pero nunca demasiado explícito. Y, para los que ya vieron la película, según la IMDb la palabra que al final Eli y Oscar se dicen en clave morse es P U S S, que es 'beso' en sueco. Porque en Déjame entrar también hay espacio, y mucho, para la ternura. Como debe de ser.

FIN DE SPOILERS (Y DE LA RESEÑA, JA)


3 comentarios:

jao dijo...

en efecto, mucho mejor que el cine normal.

ari dijo...

ja, gracias, me quedó la duda de qué era lo que se decían
=)

facu pass dijo...

Peliculon!

y gracias, no sabia lo que se habian dicho al final