
Frost/Nixon: La entrevista del escándalo (Frost/Nixon). Dir. Ron Howard, 2008.
El cine político me parece, más que importante, necesario. Cumple con la que es, a mi parecer, una de las funciones primordiales del cine: además de entretener lleva a la polémica, a la discusión, a la reflexión. Y, cuando se hace bien, queda como testimonio de una época, de un ideal. (¿el gran ejemplo? Todos los hombres del presidente (All the president's men. Alan J. Pakula, 1976)).
Esta reflexión introductoria viene al caso porque Frost/Nixon es una película política como ya casi no se hacen (la última que recuerdo es Munich, de Spielberg... después habrá que remontarse hasta Nixon o JFK, ambas de Oliver Stone). En 1977, tres años después de que el 37vo. presidente de los Estados Unidos de América, Richard Milhous Nixon (Frank Langella... grandioso) renunciara a la presidencia, tras los escándalos del llamado Watergate, el conductor de talk shows británico David Frost (Michael Sheen, muy bien) se empeña en lograr una entrevista con el polémico Nixon. Imaginen el rating que esas entrevistas tendrían. Pues bien, Frost logró su objetivo y el resultado fueron cuatro entrevistas, de dos horas cada una, donde Frost buscará a toda costa que Nixon acepte su culpa y su intervención en el Watergate. ¿Lo logrará? (si se ponen a investigar encontrarán la respuesta... yo no la voy a decir aquí).
Frost/Nixon está basada en una obra de teatro de Peter Morgan (Closer) y dirigida por el académico Ron Howard (Una mente brillante, El código DaVinci). Pues bien, Howard ya aprendió a dirigir porque la película no denota en NADA que está basada en una obra de teatro. Hecha en formato de falso documental, el film explota, ante todo, las bondades del close-up (cosa que, por cierto, también se discute en el largometraje). ¡Y qué magnífico es esto cuando los close-ups son a dos grandes actores! O bueno, a dos grandes actuaciones... sobretodo Frank Langella, que logra que, a pesar de todo, simpaticemos un poco con Nixon. Con el monstruo Nixon. Con el traidor Nixon. Con el primer presidente en renunciar.
Porque Nixon habrá sido lo que quieran pero está muy lejos de aquel que acaba de dejar, tras ocho años en el poder, la Casa Blanca. Y ya en terreno mexicano... recuerdo aquella entrevista que Denise Maerker le hizo al expresidente Carlos Salinas de Gortari. Cuando le hacían una pregunta dura, él sólo respondía 'política-ficción'. ¿Habrá visto la entrevista?
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