domingo, 31 de agosto de 2008

My life without me



Things to do before I die:

1.- Tell my daughters I love them several times.

2.- Find Don a new wife who the girls like.

3.- Record birthday messages for the girls for every year until they're 18.

4.- Go to Whalebay Beach together and have a big picnic.

5.- Smoke and drink as much as I want.

6.- Say what I'm thinking.

7.- Make love with other men to see what it's like.

8.- Make someone fall in love with me.

9.- Go and see Dad in Jail.

10.- Get false nails. And do something with my hair.

De La vida sin mi (My life without me) de Isabel Coixet. Una gran actuación de Sarah Polley (la mejor actriz de su generación). Una película que daba para un bodrio lacrimógeno y que termina siendo un muy agradable drama sobre aprender a vivir cuando se está a punto de la muerte. Véanla.


*Ah... esto fue más que nada para evitar que sean 13 posts en agosto... y porque vi la película en la tarde ja. Yo y mis manías.

sábado, 30 de agosto de 2008

Munich



Munich. Dir. Steven Spielberg, 2005.

No recuerdo exactamente... creo que fue Gus van Sant quien declaró, hace mucho tiempo para La jornada, que el único director realmente independiente en la industria cinematográfica estadounidense es Steven Spielberg. Vamos... piénsenlo bien. Si Spielberg quiere hacer una película, no va a hacer falta el estudio que entre al quite para financiarla. Y en el raro caso en que eso no llegue a suceder, no creo que a Spielberg le duela mucho desembolsar unos milloncitos para producirla él mismo. Steven Spielberg es el único director realmente independiente y Munich es, quizá, la prueba más contundente de ello.

Munich, Alemania, 1972. Durante las Olimpiadas, un grupo de terroristas palestinos entran a Villa Olímpica para asesinar a 11 atletas israelíes. La primer ministro israelí Golda Meir (Lynn Cohen) pide al agente de la Mossad, Avner (Eric Bana) que, con la ayuda de 4 desconocidos, elimine a los responsables de este atentado.

¿Por qué Munich es la prueba más contundende de que Spielberg puede hacer casi lo que se le de la gana? Porque estamos hablando de la primera película del mainstream hollywoodense (¡y hecha por uno de sus más icónicos representantes!) que se atreve a cuestionar la política estadounidense anti-terrorismo, lo que vino con su buena cantidad de polémica: (casi) nadie quedó satisfecho con lo que hizo Spielberg. La mayoría de los críticos estadounidenses señaló que no era posible que el creador de La lista de Schlinder, y quizá el judío más influyente en la industria, hiciera una película en la que se humaniza a los terroristas (claro, a los terroristas hay que pintarlos como lo que son: animales, bestias, seres despiadados... lo que se les ocurra menos seres humanos). Del lado palestino se le criticó que se centrara en los israelíes y que hiciera la película en forma de thriller (¿pues cómo querían que la hiciera? el cine es personal y, al mismo tiempo, el arte más vulgar (popular, pues)). Me parece increíble que nadie pueda, o quiera, reconocer que Spielberg da en el clavo: sí, la crítica será elemental, el martillo será amplio, pero Spielberg da en el clavo. Spielberg se atreve a señalar que así no se va a llegar a ningún lado, y es una lástima que su crítica vaya a dar a oídos sordos.

Es que además Munich está estupendamente bien hecha, en forma (como es costumbre con Spielberg) y en fondo. En forma, Spielberg muestra los bríos narrativos y técnicos de siempre. En fondo... se siente increíblemente cercana al corazón de Spielberg. La historia de Papa (Michael Lonsdale) y Avner es realmente conmovedora (no tanto la de Avner con su hija recién nacida). El sentimiento de entendimiento-repulsión que tiene Spielberg hacia el pueblo palestino es palpable. Su desapruebo y desesperanza ante el terrorismo son tangibles.

¡Ah! Y se nos presentan muchas caras de Spielberg. Desde uno claramente influenciado por Hitchcock (una niña a punto de contestar cierto teléfono-bomba) hasta el más sutil (Golda Meir ofreciéndole una taza de te a Avner antes de mandarlo a matar palestinos), pasando por el peor Spielberg (Avner haciendo el amor a su esposa mientras se reconstruye el atentado terrorista), el más melancólico (las conversaciones de Avner con Papa) y el mejor (el asesinato de cierta espía-asesina a sueldo). No, no sé si Munich sea la mejor película de Spielberg (al menos para mí lo es) pero sí es la más arriesgada, la más contundente, la más polémica... y esa toma final lo comprueba.

El héroe

Ganó la Palma de Oro en Cannes, y es, para mi, de los mejores minutos de cine mexicano de la historia. Chéquense:

miércoles, 27 de agosto de 2008

Coeurs



Pasiones privadas en lugares públicos (Coeurs). Dir. Alain Resnais, 2006
Algunos apuntes sobre Pasiones privadas en lugares públicos:

1.- Sí, es Alain Resnais. Sí, es uno de los representantes de la Nueva Ola. Pero no, no es Hiroshima, mi amor (Hiroshima mon amour). De hecho, su más reciente película está más cerca de la apreciable Realmente amor (Love, actually/Richard Curtis 2003) que de cualquier cinta que se les ocurra de la Nueva Ola. Lo que, por supuesto, no es necesariamente malo.

2.- Habiendo dicho esto, queda claro que Pasiones privadas... trata de la vida de un puñado de personajes franceses, conectados por caprichos del destino. Lo interesante aquí es que dichos personajes van desde la caricatura más chocante (una cristiana devota que tiende a sacar sus 'instintos salvajes') hasta la humanidad más desgarradora (un ex-militar en busca de rehacer su vida).
3.- Al parecer, las historias de amor se desarrollan mejor con nieve de por medio. Mucha nieve, que Resnais utiliza como recurso estilístico y para unir a las historias. Estamos en un París donde neva eternamente. Donde el carácter de los personajes se encuentra definido por la frialdad de la nieve, y donde el frío blanco de la nieve contrasta con los colores pastel de (la mayoría) de los interiores.

4.- Los cahieristas siempre hallan la manera de meter sus tics formales, aunque estos no vengan mucho al caso. Aquí se suceden varios planos-secuencias vistos desde arriba, que en realidad no aportan nada, pero que es un placer verlos.

5.- Sí, es una obra menor de Resnais. Pero es un gustazo.

lunes, 25 de agosto de 2008

W.



Si Oliver Stone hace algo parecido a lo que hizo con Nixon, puede ser una gran película...


*Por cierto, ya no he subido mucho. Entre la escuela y Oaxtepec... haha. Trataré de ponerme a escribir, aunque sea, los fines de semana.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Munich




Ahorita que están las Olimpiadas... ésta es, en mi opinión, la mejor película que se haya hecho que tenga algo que ver con los Juegos Olímpicos, además de ser el mejor y más arriesgado film que ha firmado Steven Spielberg. Una película larga, profunda, apasionada. Spielberg se arriesgó, y hay que admirarlo por ello: nos entregó el director's cut a la primera.

Prometo subir la crítica pronto...

domingo, 17 de agosto de 2008

Le scaphandre et le papillon



El llanto de la mariposa (Le scaphandre et le papillon). Dir. Julian Schnabel, 2007.


Jean-Dominique Bauby (Mathieu Almaric) era editor de la revista Elle de Francia cuando, en 1995, sufrio un infarto que le dejó todo su cuerpo paralizado. Perdón, casi todo su cuerpo. Su ojo izquierdo siguió sirviendo a la perfección. Con la ayuda de su terapeuta (Marie-Josée Croze), Jean-Do, como le decían sus amigos, ideó un método para comunicarse. Ella empieza a pronunciar las letras del abecedario y, cuando llegue la que Jean-Do quiere, él parpadea. Así, letra por letra, Jean-Do termina por escribir un libro. La escafandra y la mariposa, que después el director Julian Schnabel adaptaría para hacer, quizá, la mejor película de toda su filmografía.


Como una obra cinematográfica, a El llanto de la mariposa (el título telenovelero que le pusieron aquí) no le duele nada. Tenemos primeros planos (en primera persona) de muchas mujeres hermosas, aunados a imágenes muy imaginativas, llenas de gozo. La cámara de Janusz Kaminski (el fotógrado de cabecera de Spielberg) llega a rincones inesperados, crea imágenes portentosas. El uso del fuera de foco es realmente conmovedor. Los trucos de cámara. La imagen recurrente de Jean-Do en un traje de buzo, siendo arrastrado hacia el fondo del mar (él escribó que su cuerpo es como una escafandra que lo arrastra hacia el fondo del mar, mientras que su imaginación es una mariposa que le permite ser libre, de ahí el título original). El uso, inteligente, correcto y a veces graciosísimo de la voz en off, de lo que seguramente son pasajes enteros del libro. Las actuaciones: es la primera vez que encuentro al francés realmente expresivo.


Y como una obra sentimental... uno realmente llega a sentir aprecio por Jean-Dominique Bauby. Y es que a pesar de que la mayor parte del tiempo no lo vemos, vemos lo que él ve, oímos lo que él piensa. Sus relaciones con las mujeres (al menos tres de ellas: su esposa, su amante, y la chica del dictado) son conmovedoras. Ese día del padre en la playa... y, hablando de padres, casi lloro en las secuencias de Jean-Do con su padre (nada menos que el gran Max von Sydow). Y al final de la película... entendemos que Jean-Do por fin pudo escapar de su escafandra, por fin salió del capullo. Por muy triste que pueda parecer la trama, ésta película es una celebración de la vida, de la imaginación, de las mujeres.


sábado, 16 de agosto de 2008

Citas/Guillermo del Toro




"Para mí, un filme que me transformó y la experiencia de verlo fue profunda en el asiento del cine, fue uno europeo llamado Possession. Me afectó profundamente. Estamos hablando de un realizador polaco que hizo este filme sin decir 'Voy a hacer horror'".


Guillermo del Toro, sobre Posesión/Andrzej Zulawski, 1981


Recuerdo que vi esta película, hace mucho, por el Canal Once. De 15, cuando mucho 16, años, no puedo decir que le entendí gran cosa. A grosso modo, trata sobre una mujer que decide entregarse, literalmente, al diablo. Hoy recuerdo perfectamente a Isabelle Adjani en una calle, gritando, sufriendo, transformándose. A Isabelle Adjani inmortalizándose, al menos ante mí. Tengo que volver a ver esa película.

martes, 12 de agosto de 2008

Columnista Invitado/Andrés Muñoz



La momia: La tumba del Emperador Dragón (The mummy: Tomb of the Dragon Emperor). Dir. Rob Cohen, 2008


Lo que puedo decir sobre esta película es que tiene buenos efectos especiales. Regresa a la pantalla toda la familia O’Connell: Richard (Brendan Fraser), Alex(Luke Ford) y sólo que ahora Richard y su esposa están retirados y Alex, su hijo, se dedica a desenterrar momias. Alex descubre la tumba del emperador dragón la cual está encantada mientras a sus padres deben llevar como última misión para el gobierno el ojo de Shan-gri-la a Shangai, donde encuentran a su hijo y a la momia. Después de que la momia revive entonces la historia se torna en un diarrea de efectos especiales y la historia pasa a segundo plano. Yo estoy de acuerdo que es una película de acción pero en este caso creo que el director usó todos los cliches posibles en este tipo de películas (escenas en cámara lenta excesivas, tomas tipo Matrix, batallas estilo oriental, …) y por si esto fuera poco logró combinar de una manera aberrante a un emperador "todo poderoso", un dragón, una especie de hombre lobo y el mal humor de Brendan Fraser.


*Andrés Muñoz nació hace 20 años en la ciudad de Salma Hayek (lástima que no se parecen), Coatzacoalcos, Veracruz. Amante del cine malo, el alcohol y las matemáticas. En sus ratos libres disfruta tocar el piano, correr (dice) y ver la tele. Ya no aguanta a Ponciano. Ama a Gerónimo.

lunes, 11 de agosto de 2008

Cría cuervos...




Cría cuervos... Dir. Carlos Saura, 1976


Ana (magnífica, estupenda y todos los adjetivos por el estilo que encuentren Ana Torrent) es huérfana de madre (Geraldine Chaplin). En la primera secuencia de la película, muere también su padre, por lo que ella y sus dos hermanas, Irene (Conchita Pérez) y Maite (Maite Sánchez), se quedan al cuidado de su tía Paulina (Mónica Randall). Poco a poco nos vamos enterando de secretos que sólo Ana conoce.

Hasta ahí la reseña. No revelo más. Aunque, si debo decir la verdad... no tengo palabras. Una película fuerte, directa, dolorosa. La antítesis de Los años maravillosos. Una película sobre una niñez cruel, dura. Aderezada con una actuación fuera de serie por parte de Ana Torrent (¡9 años al momento de hacer la película!) y Geraldine Chaplin. Y yo que pensé que el cine español de los 70's no podía ir mucho más allá de El espíritu de la colmena (Víctor Erice, 1973). Por otro lado, Cría cuervos... es también una metáfora muy sutil acerca de una nación que quiere olvidar su pasado y no puede, que está atrapada entre la modernidad y lo arcaico, llena de contradicciones sin que en realidad haya una sola de ellas...

Una película que en realidad me ha sorprendido, que en realidad no he terminado de comprender y que será uno de mis eternos retornos. Va, de ya, a mi lista de películas favoritas.

domingo, 10 de agosto de 2008

Reporte del estado actual del cine español (1955)




A continuación, el escrito que el director Juan Antonio Bardem (tío de Javier, por si se preguntaban) dio a conocer en el Congreso de Salamanca, en mayo de 1955, que después sería publicado por la revista Objetivo. Mil disculpas, está en inglés: no lo pude encontrar en español, así que transcribiré el que viene en el DVD que la Criterion editó para Muerte de un ciclista/1955, y si algo se pierde en la traducción, en la traducción de la traducción pues es peor. Una lástima que un documento tan importante no lo podamos encontrar en su idioma original.




Report on the current state of our cinema, by Juan Antonio Bardem

At the present time, the world is getting ready to celebrate the sixtieth anniversary of cinema. At the same time, a group of Spaniards are meeting at one of Europe's most beloved universities to talk about film. The name of this meeting is highly significant: it is National Conversations on Film. That is to say, we Spaniards are going to discuss cinema. Within this free dialogue, this exchange of ideas and concepts, we will practice, in the most honest and sincere manner, criticism and self-criticism of our attitude toward the cinema of Spain. A few days ago, in Cannes, celebrating this sixtieth anniversary, I saw some of the first images captured on film. I thought about Salamanca. I thought that what's really important to us Spaniards is to reflect upon our cinema, Spanish cinema. Not out of chauvinism but rather, on the contrary, in the firm belief that we can only reach the universal through the strictly, empatically, and truly national.

Let's talk, then, about or national cinema. The whole world is listening. Let's talk, from right here, from the Salamanca of Fray Luis de León, and Miguel de Unamuno, about Spanish cinema.
After sixty years of filmmaking, Spanish cinema is:

Politically ineffective

Socially false

Intellectually worthless

Aesthetically nonexistent

Industrually cripped

Politically ineffective: Spanish cinema starts for us in 1939. Since then, there hasn't been a single authentic political film. The ones that have attempted to claim that title are just cheap acts of fake patriotism, ending with the waving of a Spanish flag to garner applause. At first sight, Raza (José Luis Sáenz de Heredia/1942) might seem to be that political film. But is not. Raza stands out simply because it was Spain's first formally accomplished film. This lack of authentic political films is a serious defect in a cinema run by the state. And even those films that escape complete state control are anodyne, out of sync, bizarre. The filmmaker can't believe, doesn't actually believe, in his cinema, and so he escapes. From this point of view, Spanish cinema has a name: escapism. And this is the case with all of our films, even the best of them. Surcos (José Antonio Nieves de Conde/1951) escapes by giving us an unconvincingly bucolic explanation for the rural exodus to the city. If there is an exodus, there has to be a reason for it. But Surcos doesn't even look for that reason. Bienvenido, Mr. Marshall! (Luis García Berlanga, 1953) escapes in another way, into fantasy. There the Americans just drive on by, but in reality they never did. There does in fact exist and official cinema. But it's a conformist cinema that turns its back on reality. That official cinema has yet to create a worthy film.

Socially false: So our cinema, turning its back to the realities of Spain, has been incapable of showing us the true nature of Spain's problems, of its land and people. This attemporal portrayal, airless and false, of the so-called Spanish reality could not be further from our extraordinary realist tradition in painting and literature. Today someone who watches a Spanish film can't know, by watching it, how Spaniards live, how thet rejoice or suffer, what problems or conflicts they experience in society. The Spanish spectator is not informed throgh national films of the realities surrounding him. The vision of the world, of this Spanish world, portrayed in Spanish films is false. Nothing is true.

Intellectually worthless: We are alone. We who love film have had to reinvent all the theories that have already been invented , re-create the style that were already cast off. Our intellectuals have rejected film and have adopted a dangerous and antiquated attitude toward it. They have abandoned us. Every once in a while, one of those wise, patronizing voice deigns to speak about film. If the intellectual's expertise is derived from other disciplines, those of us who work in film, rightly offended, don't even listen. The fact that our intellectuals have wholly neglected film has long weakened our theoretical position and debilitated our cinema culture. We've had to be bold to proudly create our fragile journal Objetivo. We watch terrible copies of forgotten films in our uninviting "art houses". Today we are ignorant of 90% of world film criticism, and we haven't seen 95% of the films we should have seen. This is a terrible disadvantage when it comes to building our own cinema. Spanish intellectuals have failed to recognize our films. I take great pleasura in the fact that it is Salamanca the is lending its lecture halls and intellectual prestige for the discussion of Spanish cinema.

Aesthetically nonexistent: Our films lack form beacuse they lack content. Not even our style is any good. At best it is at times simply correct. On the other hand, I don't believe in style for its own sake. The lack of rigorous and true content produces and absurd aesthetic. Our films lack beauty because we haven't been able to create beauty, because we haven't been able to support beauty with a real and solid structure. Our films lack beauty because we haven't learned how to see this beauty. And so, thanks to this insincerity that blinds us, we haven't been able to grasp beauty.

Industrially cripped: Our film industry has no market, smothered as it is by a protectionism that at first seems generous but in reality feeds on the blood of Spanish cinema. The equipment in our studios is outdated and scarce. Talent can sometimes be a replacement for the best cameras, but a standard level for a national cinema can only be reached through and adequate provision of material means and professionalism, which we are far from having. Let's not trust all those Americans who fill up our movie studios. They, too, will just be passing through, leaving nothing behind them. We need new laws for our cinema. We need new forms of protection that don't isolate cinema froms its base, the audience. We need a different attitude from the state toward our cinema. We need the state not to view cinema as an enemy, not to restrict it or suffocate it. We need censorship to openly show its face, to direct us to the exit of its labyrinth, and to explain clearly what's forbidden and what isn't. We need an honest attitude from film professionals. They should see cinema not as a means but as an end, they should love it deeply, and they should not praise their own work to the skies when they clearly don't deserve it.

In the history of film, there are no Spanish names. Now we want to fight for a national cinema, with love, with sincerity, with integrity. Spain is close, at the edge of the heart. Through our cinema we want to be in contact with the people and lands of Spain, with the people and lands of the world. Maybe you think this assessment is too grim. Good. Let's shake things up a little. We need to provoke a reaction. That way we can salvage something. We can at least salvage our desire to build a national cinema. Yes, we want to build our own cinema, Spanish cinema. Just as was said of a man eight years ago, so we can say now of our cinema:


God, how fine the vassal. If only his lord were worthy!



Sí, el ensayo es bastante largo pero me tomé la molestia de transcribirlo porque creo que es una parte importante de la historia del cine hispanoparlante. Yo sí creo en el cine como reflejo de la situación actual de la sociedad. Por lo mismo, necesitamos un cine que nos represente dignamente. ¿Cuántas veces hemos oído hablar del Nuevo Cine Mexicano? ¿Cuántas veces ha sido cierto? ¿Y qué hay con la fuga de talento al extranjero? ¿En serio queremos que nos reflejen porquerías como Casi divas? No, no creo que el cine mexicano actual esté tan mal como estaba el cine español durante el franquismo (Calderón será todo lo que quieran, pero por favor no lo comparen con Franco) pero sí creo que hay que exigir más. Más calidad, más cantidad... como la canción de Luis Eduardo Aute: 'más cine, por favor'.

Por otro lado, la nota histórica: el llamado de Bardem SÍ fue atendido. Ahí tienen a Viridiana, de Luis Buñuel, que data de 1960 y que se atrevió a desafiar al franquismo y su censura. El cine de Carlos Saura, de gran fuerza en los 70's y un gran reflejo de una sociedad saliendo de una dictadura. ¿Y qué me dicen de El espíritu de la colmena? Lástima que la obra de Victor Erice sea tan compacta. España pudo en aquél entonces... ¿por qué no podemos nosotros?

The Other Boleyn Girl


La otra reina (The other Boleyn girl). Dir. Justin Chadwick, 2008

Da coraje, da mucho coraje cuando una película desaprovecha su potencial. No es que La otra reina, ópera prima del realizador televisivo Justin Chadwick sea una película mala, sino que simple y sencillamente se siente que pudo haber sido mucho mejor.

¿Qué fue lo que salió mal? Definitivamente no fueron las actuaciones: Natalie Portman está estupenda, Scarlett Johansson y Jim Sturgess cumplen, y podemos atestiguar la belleza madura y la intensidad que aún tiene Ana Torrent. El único que falla es Eric Bana: actúa con tanta flojera que te la transmite.

Definitivamente no fue el diseño de producción: todo en la película es exquisito. El vestuario, las locaciones, la fotografía... sin lugar a dudas, la película se ve muy bien.

¿Entonces? El guión, firmado por Peter Morgan (La Reina, El último rey de Escocia), cuando no peca de flojo peca de telenovelesco. Y no es que me molesten los detalles históricos, cuando uno va a ver una ficción histórica debe de comprender que por algo está primero la palabra 'ficción' y luego la palabra 'histórica'. Básicamente se nos cuenta la historia de las hermanas Ana y María Bolena, quienes pelean por el amor de Enrique VIII. Todo el que haya estudiado la secundaria sabe cómo va a acabar la cosa. El problema es que para llegar hasta el final hay que pasar por escenas ingenuas, ya sea por la timidez con la que están filmadas o por el excesivo dramatismo de los diálogos y situaciones. Cierto, la película alcanza sus momentos de intensidad (sobretodo gracias a Natalie Portman) pero todos ellos están rodeados de secuencias que no terminan de convencer. Lástima de reparto, lástima de locaciones... pero al menos podemos atestiguar la grandeza de Natalie Portman.

sábado, 9 de agosto de 2008

Ceguera



Ceguera la de las fantásticas distribuidoras mexicanas. Está próxima a estrenarse la película basada en el estupendo (créanme, estupendo) libro de José Saramago, Ensayo sobre la ceguera. El autor es portugués, y la traducción literal del título es justamente Ensayo sobre la ceguera. Pero como el film está hecho con capital gringo (aunque dirigido por Fernando Meirelles (Ciudad de Dios, El jardinero fiel)) y allá tanto el libro como la película se llaman Blindness, no sé quién carajos decidió poner la traducción literal, Ceguera. Y así se llamará la película aquí en México. O son unos ignorantes o piensan que lo somos. Aunque, por otro lado, esto puede ayudar a que se desligue a la película del libro, en caso de que resulte mala...

jueves, 7 de agosto de 2008

Cine y sonido...




El otro día, y sin que viniera mucho al caso, al estar leyendo el blog de Rana y Juan (que pueden encontrar el link aquí a la derecha) me puse a reflexionar sobre la música en el cine. ¿Cómo afecta la banda sonora a una película? ¿El cine y la música están irremediablemente ligados?

Para la primera pregunta, ahí tienen el estupendo DVD que la Criterion Collection editó de esa obra maestra de G.W. Pabst, La caja de pandora (Die Büchse der Pandora). El score (la música, vaya) de la película de 1929 se perdió irremediablemente, pero en compensación el DVD tiene ¡4 scores!. Orquesta, Orquesta moderna, Piano y Cabaret. Créanme, la película cambia con cada score. No es lo mismo ver a Lulu (legendaria Louise Brooks) con la melodía de un piano tranquilo que con la energía y poder de una orquesta entera. Lo que, por cierto, lleva a otras tantas preguntas, ¿qué es lo que Pabst quería transmitir realmente? ¿A cuál score es más cercano, si es que es cercano a alguno? ¿Qué tan ético es modificar la banda sonora, y por lo tanto toda la obra de un autor? Pero eso llevaría un post entero, y quizá mucho más.

Sobre la segunda pregunta, creo que sí tengo una respuesta mucho más concreta (que, claro, podría estar equivocada): no, el cine y la música no están irremediablemente ligados. Ahí tienen el cine de los hermanos Dardenne, o 4 meses, 3 semanas y 2 días. La música brilla por su ausencia, lo que crea una sensación de desasosiego y realismo que se vería afectada con cualquier acorde. O, y ya que todos ya la vieron, la manera en la que Christopher Nolan prescinde de la música en la emocionante persecución en carro/camión/moto en El caballero de la noche. O cómo Michael Haneke me hizo darme cuenta que se crea mucho más suspenso sin música que con acordes estruendosos en su remake de su Funny Games. ¿Un ejemplo de cine mudo? Hace no mucho volví a ver La pasión de Juana de Arco, de Carl Theodor Dreyer. A manera de experimento, le puse mute a la tele. La actuación de Falconetti es tan emotiva, tan lograda, que no necesita de música alguna.

Ejemplos hay muchos y muy variados, y todos dejan en claro que el cine y la música no están necesariamente ligados. Pero también todos dejan en claro que el cine y el sonido sí están ligados, desde mucho antes del cine hablado. La manera en la que se usan los sonidos, o la ausencia de ellos, puede crear sensaciones que las imágenes por sí mismas no. En su Bande à part, Godard crea una secuencia muy especial: en un bar, Anna Karina (no recuerdo el nombre de su personaje) sugiere un minuto de silencio: no solo todos se callan, sino que la película se queda sin sonido durante ese minuto (que, según he leído, dura aproximadamente 36 segundos). Después empiezan a bailar, pero sólo oímos al narrador que nos describe lo que pasa por la mente de sus personajes en ese momento. Tarantino después homenajearía esa secuencia en la escena más famosa de Pulp Fiction. El efecto es totalmente distinto. Y, hablando de Tarantino, ahí tenemos uno de los usos más personales que se le haya dado a la música en el cine. Lástima que la multitud de wanna-be-Tarantino hayan malgastado el efecto tan rápido.

¿Ejemplos de uso inteligente y provocador del sonido en el cine? Los que se me ocurren ahorita… Ingmar Bergman, en Gritos y Susurros. Desde la secuencia de créditos iniciales, el carácter oscuro y desesperanzador se acentúa con esos relojes, esos gritos y, sobre todo, esos susurros durante los fade-to-red. Toda la obra de Stanley Kubrick, que viene a ser como el ejemplo canónico del uso de música previamente escrita. Después de 2001, nadie volvió a oir Zaratustra, de Strauss igual, y de hecho ya se usa siempre que se habla del espacio o lo desconocido, aunque a mí me gusta mucho más el uso que le da a la Musica Riccercata II, de Gyorgy Lygeti en Ojos bien cerrados (el mismo Lygeti llamó a su composición ‘puñaladas al corazón de Stalin’, y Kubrick vaya que lo entendió). Todos los ejemplos antes mencionados. Réquiem por un sueño y La fuente de la vida, de Darren Aronofsky. Las palabras inaudibles de El discreto encanto de la burguesía, de Luis Buñuel. La melodía que silba Peter Lorre en M, de Fritz Lang. Por supuesto, dos ejemplos canónicos: Tiburón, de Steven Spielberg (música de John Williams); y La guerra de las galaxias, de George Lucas (música también de John Williams). La dolce vita y 8 ½, de Fellini, con música de Nino Rota. Y hablando de Rota, es imperdonable que me olvide de El Padrino, de Francis Ford Coppola. No soy fan de El señor de los anillos, pero tengo que admitir que el uso que le da Peter Jackson a la música de Howard Shore. ¿Otra colaboración Spielberg/Williams/Lucas? Indiana Jones. As times go by, por supuesto (Casablanca, de Michael Curtiz, para los que no supieron). Toda la filmografía de Wong Kar-Wai, con mención especial para In The Mood for Love (música de Shigeru Umebayashi). La lista no pretendía ser exhaustiva, y ya lo está empezando a ser… mejor ahí me detengo. ¿Y ustedes qué opinan de la relación entre la música y el cine? ¿Cuáles son sus ejemplos de un uso prodigioso de la música o el sonido?