
Pasiones privadas en lugares públicos (Coeurs). Dir. Alain Resnais, 2006
Algunos apuntes sobre Pasiones privadas en lugares públicos:
1.- Sí, es Alain Resnais. Sí, es uno de los representantes de la Nueva Ola. Pero no, no es Hiroshima, mi amor (Hiroshima mon amour). De hecho, su más reciente película está más cerca de la apreciable Realmente amor (Love, actually/Richard Curtis 2003) que de cualquier cinta que se les ocurra de la Nueva Ola. Lo que, por supuesto, no es necesariamente malo.
2.- Habiendo dicho esto, queda claro que Pasiones privadas... trata de la vida de un puñado de personajes franceses, conectados por caprichos del destino. Lo interesante aquí es que dichos personajes van desde la caricatura más chocante (una cristiana devota que tiende a sacar sus 'instintos salvajes') hasta la humanidad más desgarradora (un ex-militar en busca de rehacer su vida).
3.- Al parecer, las historias de amor se desarrollan mejor con nieve de por medio. Mucha nieve, que Resnais utiliza como recurso estilístico y para unir a las historias. Estamos en un París donde neva eternamente. Donde el carácter de los personajes se encuentra definido por la frialdad de la nieve, y donde el frío blanco de la nieve contrasta con los colores pastel de (la mayoría) de los interiores.
4.- Los cahieristas siempre hallan la manera de meter sus tics formales, aunque estos no vengan mucho al caso. Aquí se suceden varios planos-secuencias vistos desde arriba, que en realidad no aportan nada, pero que es un placer verlos.
5.- Sí, es una obra menor de Resnais. Pero es un gustazo.
2 comentarios:
Ah, y contrario a lo que dice el póster... la película nunca alcanza la intensidad de Bergman ni la estética de Almodóvar. A eso le llamo hipérbole, caray.
oye, nada que ver, pero yo diría que a la basura todo lo de spielberg porque es muy ñoño, muy ñoño. por ejemplo: tim burton o guillermoel toro son como infantiloides pero en buena onda, como quisiéramos haber sido, o más o menos fueron nuestras fantasías de niños, pero spielberg es más como marty o el niño que odiábamos de la primaria, ¿no?. un saludo
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