
miércoles, 27 de febrero de 2008
lunes, 25 de febrero de 2008
There Will Be Blood

sábado, 23 de febrero de 2008
And the Oscar goes to...
jueves, 21 de febrero de 2008
Across the Universe

martes, 19 de febrero de 2008
Trois Couleurs: Bleu

lunes, 18 de febrero de 2008
Juno

sábado, 16 de febrero de 2008
Sweeney Todd: The demon barber of Fleet Street

viernes, 15 de febrero de 2008
No country for old men

Una noche, el productor de (Josef von) Sternberg me invita a una "sneak
preview" de la película Dishonored con Marlene Dietrich (película
que en francés se titulaba Agent X-27 y cuenta una historia de
espionaje inspirada libremente en la vida de Mata-Hari). Una "sneak preview" es
un preestreno o proyección sorpresa de una película inédita, para averiguar la
reacción del público. Suele pasarse en unas salas determinadas, para averiguar
la reacción del público. Suele pasarse en unas salas determinadas, una vez
terminado el programa normal.Regresábamos a casa muy tarde en coche, con el prodyctor. Cuando dejamos a Sternberg, el productor me dijo:
-Bonita película, ¿verdad?
-Muy bonita
-¡Y qué director!
-Sin duda
-¡Qué tema tan original!
A esto yo me permito responder que, en mi opinión, Sternberg no se distingue precisamente por la originalidad de los temas que trata. Suele partir de melodramas baratos, de historias triviales que él transforma con su dirección
Bueno, todo esto viene al caso porque Sin lugar para los débiles no se distingue precisamente por su tema. Vaya, es casi como el Coyote y el Correcaminos. Pero los hermanos Coen saben que una historia que no va muy lejos requiere de una narrativa pulida y, sobre todo, de un trazo impecable. Eso es justamente lo que hacen. Su economía de elementos es admirable (no se dice nada que no se tenga que decir). Si acaso, su error fue haber sido demasiado fiel a la novela de Cormac McCarthy "No es país para viejos". Y que conste, no he leído la novela, pero la película puede llegar a ser, sobretodo rumbo al final, demasiado literaria. Ah, y claro... los Coen, apoyados en una genial actuación de Javier Bardem, han creado a un personaje icónico. Anton Chigurh es el mal. Sin explicaciones. Punto.
jueves, 14 de febrero de 2008
Atonement

Segundo largometraje de Joe Wright (bien-hecha y no mucho más Orgullo y prejuicio/2005) Atonement (traducción literal: Expiación. O sea que lo del deseo y el pecado se lo debemos a nuestras magníficas distribuidoras) es muchas cosas a lo largo de sus 123 minutos de duración. Durante su primera mitad, es un muy bien logrado melodrama costumbrista-inglés de principios de siglo pasado, en el cual se nos narra la historia de Briony Tallis (la nominated Saoirse Ronan) una niña de esas odiosas sábelo todo, quien deja volar demasiado su imaginación al ver a su hermana Cecilia (Keira Knightley, ya alejada de su Elizabeth Swann) con el jardinero-protegido de la familia Robbie (James McAvoy). Después, la película se convierte en un técnicamente espectacular film bélico, para terminar siendo una profunda reflexión pusmodernista de todo lo que acabamos de ver.
Ahora, una advertencia, Expiación... se desenvuelve poco a poco y sin prisas. Es decir, no es una película que desde el principio uno sabe de qué va a tratar, sino que esto va quedando lentamente al descubierto conforme se desarrolla el film. Lo que, durante la ya mencionada primera mitad del relato, le da al director Joe Wright la oportunidad de excederse en lo académico (es decir, todo perfecto a nivel técnico y, sin embargo, nada innovador). Luego viene la parte bélica, que trae consigo un extraordinario (en negritas: extraordinario) plano-secuencia de unos 5 minutos de duración en una playa francesa. Wow. Quizá una de las tomas más difíciles de lograr que haya visto (aunque bueno, Griffith ya las hacía...) que posiblemente no esté del todo justificada, pero cómo quita el aliento, caray.
Y, por último, el final. Que no revelaré. Pero que, además de, como ya dije, ser una magnífica reflexión sobre lo que acabamos de ver, justifica el excesivo formalismo que Wright le imprime a casi todo el metraje. Es decir, Wright encontró una historia que no solamente se adaptara a su estilo (que es académico y formal, vean Orgullo y prejuicio si no!) sino que también lo justificara. Eso es más que meritorio. Quizá la mejor película estrenada en lo que va del 2008... y muy posiblemente estará en mi lista de lo mejor del año, por allá en diciembre...