lunes, 12 de enero de 2009

Muerte de un ciclista

Por alguna razón, la película no está disponible en DVD región 4 y hay que recurrir a Criterion...


Muerte de un ciclista. Dir. Juan Antonio Bardem, 1955

Hace tiempo publiqué, en este mismo blog el llamado que Juan Antonio Bardem hizo al cine español franquista para despertar y dejar de seguir produciendo un cine que el director llamó "políticamente inefectivo, socialmente falso, intelectualmente desechable, estéticamente inexistente e industrialmente paralizado". Pues bien, Muerte de un ciclista es una, y de hecho la más famosa, de las tantas películas que Bardem hizo creyendo en su llamado.

Cuando María José (Lucía Bosé) y su amante, Juan (Alberto Closas) atropellan a un ciclista, en alguna carretera española, deciden dejarlo así, pues de hacer cualquier denuncia el esposo de ella, Miguel (Otello Toso) los descubriría. Esto traerá, en los dos, sentimientos de culpa y remordimiento. Para acabarla, un crítico de arte, Rafael "Rafa" Sandoval (Carlos Casaravilla) los ha descubierto y amenaza a María José con decirle todo a Miguel. ¿Cumplirá su amenaza? Y lo más importante, ¿cómo expiarán María José y Juan sus culpas?

A medio camino entre el neorrealismo italiano y el suspenso al más puro estilo Hitchcock, Bardem cuenta su historia sin olvidarse nunca de la crítica social. Y esto pesa, quizá demasiado. No es que las cosas le salgan mal, sino que a veces no es tan sutil como debería. Me dirán lo que quieran pero no creo que en ninguna reunión, por más elitista que sea, se digan cosas como 'Un collar de perlas por mil obreros hambrientos'. La crítica social, mediante el diálogo, no se le da a Bardem, se siente exagerada, excesivamente planeada.

La crítica social que a Bardem (tío de Javier, por si se estaban preguntando) sí se le da es la visual. Como ya mencioné, el estilo se encuentra a la mitad entre el neorrealismo italiano y el artificio norteamericano (quien diga que Hitchcock no es puro artificio está mal de la cabeza). Entonces, nos encontramos entre intrigas, humo y elegancia cuando de repente nos pega el golpe de realidad. A veces tan fácilmente como pasar de un primer plano a un plano general, y a veces con ayuda de trucos de edición simples pero efectivos. Éste es el punto fuerte de Muerte de un ciclista, elaborar la crítica social mediante técnicas puramente cinematográficas.

Ya rumbo al final, se empiezan a conjugar perfectamente film noir y película social. Con todo y femme fatale incluída. Que el final final sea un poco decepcionante mmm... pues hasta Bardem renegó de él (la censura franquista hizo de las suyas). Muerte de un ciclista es una gran película durante sus últimos 20 minutos. Todo lo demás está muy bien, nada más.

domingo, 4 de enero de 2009

Un mundo maravilloso



Un mundo maravilloso. Dir. Luis Estrada, 2006.


Juan Pérez (Damián Alcázar) es un teporochito cualquiera que un día, por azares del destino, al tratar de escapar del World Financial Center (obvia referencia al WTC) termina siendo un mártir: un periodista inventa que Pérez se intentó suicidar aventándose del WFC para reclamar contra el Secretario de Economía, Pedro Lazcurain (Antonio Serrano) quien justo ese mismo día había declarado que en México 'ya no hay pobres'.

Una película que se quiere una fábula inteligente sobre la situación socio-económica-política actual (actual del 2006... y de ahorita) pero que pocas veces pasa del chiste fácil, evidente. Algo así como pasaba con La ley de Herodes (del mismo Estrada, 1999) con la diferencia de que, mientras La ley de Herodes se aceptaba como un curioso homenaje al cine mexicano de la decadencia de la llamada época de oro, al mismo tiempo que una ligera pero justa crítica al en ese entonces ya rancio PRI, Un mundo maravilloso quiere ser más. La ambientación es bastante más ambiciosa, y hasta eso que está muy bien lograda: una mezcla entre el D.F. de hoy con el de los 50's y por ahí un poco de Estados Unidos durante el McCarthysmo, todo esto mezclado como en un cuento de hadas. El problema entonces es que, justamente con los elementos de cuento de hadas, la crítica pierde fuerza. Y es que dentro de todo esto no hay mucho que reconocer de México más allá de la clase política, por mucho lo mejor de la película... junto con el final.

Un mundo maravilloso es también una película que se quiere de humor negro pero que en realidad no lo es, casi nunca. Al igual que Matando Cabos (Lozano, 2004) el "humor negro" de Un mundo maravilloso es más bien un humor muy efectista y poco, casi nada, cruel. Eso sí, el final de la película es digno del mejor humor negro de todos los tiempos (ese de Viridiana (Buñuel, 1960), o El esqueleto de la señora Morales (González, 1960)) pero no revelaré más.

Al final, una comedia que se cree más de lo que es... con un estupendo final. Lástima que la película no sea digna de esos últimos cinco minutos.

viernes, 26 de diciembre de 2008

2008/II

Ya fueron las mejores películas, ahora van los mejores momentos (a veces escenas, a veces secuencias enteras... a veces segundos nada más) que no necesariamente tienen que estar en las mejores películas... pero bueno, ahí va:
  • El principio, y sobretodo el final, de El caballero de la noche (The Dark Knight) de Christopher Nolan. Ok, todo lo demás es bastante bueno, pero la sensación de anticipación de la toma inicial, e insisto, sobretodo el poderoso final, son lo que terminan de elevar a esta película muy por encima del promedio.
  • WALL-E y EVA danzan, en WALL-E, de Andrew Stanton.
  • El principio, también, de Los extraños (The Strangers) de Bryan Bertino. Que se nos deje saber que pasó algo para después presentarnos a esa pareja en problemas, es crucial para crear el suspenso (que luego se va para abajo, pero ya qué...)
  • En 4 meses, 3 semanas y 2 días (4 luni, 3 saptamâni si 2 zile), Christian Mungiu logra que una trivial cena se convierta en algo fuerte y hasta espeluznante. Anamaria Marinca, estupenda.
  • Jean-Do (Mathieu Almaric) habla con su padre (nada menos que Max von Sydow) en El llanto de la mariposa (Le schapandre et le papillon) de Julian Schanbel.
  • El monólogo de Rachel Weisz en Noches púrpura (My blueberry nights) de Wong Kar-Wai.
  • Hellboy (Ron Perlman) y Abe (Doug Jones) pedísimos (con Tecate Light... guac) y sufriendo por amor en Hellboy II: El ejército dorado (Hellboy II: The golden army) de Guillermo del Toro. En la misma película (SPOILERS!!!!!!!!) Liz (Selma Blair) elige a su demonio rojo sobre la supervivencia de la humanidad entera.
  • El final de Lejos de ella (Away from her) de Sarah Polley.
  • El enamoramiento de Catalina (Ana Claudia Talancón) al Gral. Andrés Ascencio (Daniel Giménez-Cacho) en Arráncame la vida de Roberto Sneider.
  • "Le cagaba" (Lake Tahoe, de Fernando Eimbcke).
  • Viggo Mortensen pelea desnudo en un baño de vapor en Promesas peligrosas (Eastern Promises) de David Cronenberg. Hablando de Cronenberg, los mejores cinco minutos de cine del año los conforman, para quien esto escribe, su magnífico cortometraje At the suicide of the last jew in the world in the last cinema in the world en el compendio Cada quien su cine. Como no se ha estrenado comercialmente, no tendría que estar en esta lista. La fecha tentativa de estreno es, según, Marzo 2009. Así que estará también en lo del 2009.
  • El ya celebérrimo plano-secuencia en la playa en Expiación, deseo y pecado (Atonement) de Joe Wright.
  • El final de Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen. Como en los buenos tiempos del buen Woody, irónico y muy agridulce.
  • Otro plano secuencia, largo, desesperante... Naomi Watts, desesperada, intenta ayudar a Tim Roth en Juegos sádicos (Funny Games U.S.) de Michael Haneke.
  • ¿Vi Paris, Je't aime este año o el pasado? Si lavi este año, los cortometrajes de Alexander Payne e Isabel Coixet.
  • No me pidan que les diga exactamente, pero algún gesto, alguna mirada de Sienna Miller en el papel de Edie Sedgwick en Fábrica de sueños (Factory Girl) de George Hickenlooper.
  • El largo, triste y fragmentado (a lo largo de toda la película) final de Camino salvaje (Into the wild) de Sean Penn.
  • La secuencia final de Juno (Jason Reitman) donde, ¡por fin! los personajes se muestran de carne y hueso, mucho más allá de las irritantes one-liners que se avientan durante tooooda la película (sólo por eso Juno entró en mi lista de lo mejor del año)
  • Brad Pitt tratando de extorsionar a John Malkovich en Quémese después de leerse (Burn after reading) de los hermanos Coen.
  • Chiara Mastroianni cantando 'Eye of the tiger' en Persépolis de Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud. (¿por qué lo había olvidado?!)

domingo, 21 de diciembre de 2008

Arráncame la vida/II

Roberto Sneider habla en 'El universal' (19/12/08) y de paso me da un poquito (pero un poquito nomás) la razón sobre su Arráncame la vida:
-¿Hay algo que le cambiarias ahora a la película?
—En la edición le quité de más. Me interesaba que fuera ágil, una de las virtudes de la novela. Cuando tuve el primer corte duraba dos horas y cinco minutos, pero había cosas que me daban miedo y le metí tijera. Quedaron fuera escenas como cuando Ascencio le regala el Sanborns a Catalina, pero rompía con la narrativa que deseaba.
Creo que cometí errores con el personaje de Carlos Vives (José María de Tavira), me dí cuenta desde la edición. Cambiaría un poco la aproximación al personaje, lo volvería más fuerte, más irreverente, más de lo que fue. Claro, en su momento pensé que quedó bien, pero uno siempre piensa que podría haber quedado mejor todo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Rejected.



Gracias a Juan por la recomendación. Yo, por lo pronto, no tengo una opinión lo suficientemente formada sobre el corto como para escribirla aquí. Cuando la tenga les aviso.

domingo, 14 de diciembre de 2008

2008

Ya no creo ver mucho en lo q resta del 008. Así que ahí va lo mejor, para mí, de lo estrenado comercialmente en México durante este 2008. Sin orden de preferencia:
Expiación, deseo y pecado (Atonement) de Joe Wright. Porque lo que empieza como una muy bien hecha pero vacía 'película-de-papá' termina siendo una enorme reflexión posmodernista sobre el significado de las historias románticas. Y ese plano-secuencia no tiene madre...
Juno de Jason Reitman. Porque logra sobreponerse a una primera mitad poblada de personajes planísimos (¡ahí todos hablan igual!) para terminar siendo una sencilla, pero conmovedora historia sobre las decisiones y la madurez emocional.
4 meses, 3 semanas y 2 días (4 luni, 3 saptamâni si 2 zile) de Cristian Mungiu. Nunca, nunca, nunca una banal cena había sido tan poderosa como en esta película. Un film fuerte y duro, sobre la represión, la desesperación y... la fuerza y la amistad, también.
Persépolis de Vincent Paronnaud y Marjane Satrapi. Esta película no pudo no haber sido animada. La visión de Marjane Satrapi, como niña y como adolescente, cobra aún más fuerza (y ternura, y humildad...) cuando la vemos por medio de dibujos nada convencionales, no tan elaborados... pero hechos con pasión, se nota.
Camino salvaje (Into the wild) de Sean Penn. Otra película hecha con pasión. Narrativamente no es una maravilla y quizá Penn abusó un poco de la voz en off. ¿Pero qué importa cuando la película está llena de grandes momentos? ¿Qué importa cuando Penn nos presenta su mirada de una persona que no fue grandiosa pero fue admirable? La Dersu-Uzala de nuestra generación, insisto...
El llanto de la mariposa (Le schaphandre et le papillon) de Julian Schnabel. Schnabel, más que un contador de historias, es un creador de imágenes. Pero aquí todas las deficiencias (aunque yo no encuentro muchas, la verdad) narrativas de sus películas anteriores desaparecen. Y es la de imágenes más memorables, también.
WALL-E de Andrew Stanton. Simplemente, la mejor película romántica del año. Y qué grandiosos 40 primeros minutos...
El caballero de la noche (The dark knight) de Christopher Nolan. ¿La mejor película del año? No se, no lo creo... ¿La mejor película de superhéroes de la historia? Definitivamente. Y también la más inteligente. Cierto, el plan del Guasón es estúpidamente imposible, pero eso queda en segundo plano ante la reflexión que Nolan plantea sobre la sociedad. Sobre el miedo.
Juegos Sádicos (Funny Games US) de Michael Haneke. Haneke lo dijo. La mejor respuesta que uno puede dar ante su experimento en tortura es salirse de la sala. Y puede ser que sí. Está en esta lista por su valor experimental, y porque es, técnicamente hablando, una de las películas mejor hechas del año.
Y la segunda división. Películas que me gustaron bastante pero que no alcanzaron a entrar en la lista. Igual, sin orden de preferencia:
Promesas peligrosas (Eastern promises) de David Cronenberg.
Noches púrpura (My blueberry nights) de Wong Kar-Wai.
Lejos de ella (Away from her) de Sarah Polley.
Lake Tahoe de Fernando Eimbcke.
[REC] de Paco Plaza y Jaume Balagueró.
Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen.
Hasta aquí lo que de plano es lo mejor del año estrenado en cines. Algunas otras categorías:
La que me gustó, pero que ya a lo lejos no parece tan buena:
Petróleo sangriento (There will be blood) de P.T. Anderson.
La que, carajo, merecía entrar en la lista pero sólo se estrenó en video:
2046 de Wong Kar-Wai.
Las que hay que evitar como si fueran la plaga (Viva México, por cierto...):
Casi divas de Issa López.
Arresto domiciliario de Gabriel Retees.
La que no es una película, son vacaciones:
Mamma Mia! de Phyllida Lloyd.

viernes, 12 de diciembre de 2008

La entrada 100!

Y qué mejor... los tres ñoñazos. De derecha a izquierda: Adolfo, Andrés y yo. Felicidades a ellos, que bien merecido se lo tienen.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Vicky Cristina Barcelona

Vicky Cristina Barcelona. Dir. Woody Allen, 2008.

Dirán que Woody Allen ya está en decadencia y lo que ustedes quieran. Y puede ser que sea cierto: Vicky Cristina Barcelona no es Zelig, Annie Hall ni mucho menos Hannah y sus hermanas. Pero una cosa es irrefutable: ésta, y Match Point (las dos bastante recientes) son las películas más sexys que ha hecho Woody Allen en toda su carrera.

Vicky (sorprendente Rebecca Hall) y Cristina (Scarlett Johansson, la nueva musa de Allen) son dos mejores amigas que, en lo amoroso, no podrían ser más distintas: Vicky prefiere el compromiso y la seguridad que le da su prometido (Chris Messina). Cristina se inclina más por la libertad de la vida de soltera, no estando segura de lo que quiere, pero sí de lo que no quiere. Las dos amigas van de vacaciones un verano a Barcelona, donde conocerán a Juan Antonio (Javier Bardem) un pintor muy bohemio que se verá involucrado sentimentalmente con ambas amigas, aunque continúa perdidamente enamorado de su ex-esposa, María Elena (Penélope Cruz, en claro ascenso).

Vicky Cristina Barcelona es a Barcelona lo que Manhattan es a Manhattan. Es decir, es la idealización de Woody Allen de la ciudad. En Barcelona la vida es bohemia, y los tríos abundan porque si los tres saben ¿qué importa? Gaudí juega un papel central (así como la arquitectura de NY jugaba un buen papel en Hannah y sus hermanas). Dos mujeres se pueden ir con un desconocido sin que pase nada. La Barcelona de Allen es un lugar demasiado bueno para ser verdad pero también ¿qué importa?.
Aquí Woody Allen se acerca más a Louis Malle que a Woody Allen, como si el cine europeo lo hubiera intoxicado (para bien). Hay también un buen homenaje a la gran Jules et Jim, de Truffaut, vía un narrador que nos deja saber todo (como también pasaba en la película de Truffaut, además que las voces suenan muy similares). En la Barcelona de Woody Allen se pasa un buen rato, se admira la belleza y el talento de Penélope Cruz y se reflexiona, aunque sea un poco, sobre la naturaleza de las relaciones humanas. Aunque el viaje sea efímero. Aunque uno no salga seguro de lo que quiere... pero sí de lo que no quiere.

Qué ñoño soy...


Si le entendieron y se rieron, también son re'ñoños...

viernes, 5 de diciembre de 2008

Lake Tahoe



Lake Tahoe. Dir. Fernando Eimbcke, 2008.

No se dejen engañar (como un espectador cubano que estaba en la misma sala que yo): nunca vemos al famoso lago en Lake Tahoe, segunda película de Fernando Eimbcke (la primera: la para mí sobrevalorada Temporada de patos). En su lugar, vemos a Juan (Diego Cataño, el Moko de Temporada...) un chaval que acaba de perder a su padre, su mamá vive sumida en una profunda depresión y su hermanito casi vive en una casa de campaña. Pero, por el momento, su problema es arreglar el Tsuru que acaba de chocar.

En Lake Tahoe Eimcke continúa con su exploración del mundo adolescente. Si en Temporada de patos se dedicaba a explorar el inicio de la pubertad, en Lake Tahoe contempla la adolescencia en todo su esplendor. Y cómo sobrevivir en un mundo en donde los adultos no te hacen caso. Juan no puede conseguir ayuda para arreglar su carro con los adultos, ("no trabajamos") quizá el único que se acerca a ayudarle es un viejo que vive eternamente acompañado de su perro ("yo te digo como ponerlo"). Son los chavos como él los que le ayudan, chavos que también necesitan evadirse. Una madre soltera que con lo único que sueña es con ir a tocadas y un anacrónico muchacho fanático de Bruce Lee. En el mundo de Eimbcke los adultos no existen, y la solidaridad entre los jóvenes es lo que los hace salir adelante.

Técnicamente hablando, a Lake Tahoe no le duele nada. Otra vez, mucho Ozu y mucho Jarmusch. Contados movimientos de cámara, largas secuencias en las que la cámara queda inmóvil, muchos fundidos a negro... Lake Tahoe, a pesar de ser a color, es mucho más minimalista que Temporada de patos. No hay música porque no es necesaria, no se pronuncian palabras que están de más.

Y hay un humor muy sutil a lo largo de todo Lake Tahoe. Humor que se encuentra en las situaciones más cotidianas, humor que después se convierte en sentimiento. Al final de Lake Tahoe, uno siente que realmente ha conocido a Juan. Y que, a fin de cuentas, uno tiene que deshacerse, y aceptar, sus dolores para poder vivir. Aunque sea mediante una estampita que "le cagaba".
Ahhh cierto... algo técnico que le duele a Lake Tahoe. ¿Por qué si la película se desarrolla en un lugar de Yucatán, todos hablan como chilangos?