
Luchador (The Wrestler). Dir. Darren Aronofsky, 2008.
Pocas veces un director ha cambiado drásticamente de estilo tan efectivamente. Darren Aronofsky, hasta su anterior film La fuente de la vida (pasando por Pi y Réquiem por un sueño) había apelado por el artificio al máximo. Edición rapidísima, efectos especiales "orgánicos" (lo que sea que eso signifique) movimientos y posiciones inusuales de cámara. Luchador es de un realismo casi documental, aunque, gran mérito de Aronofsky, también recurre a los artificios cuando estos son requeridos.
Randy "The Ram" Robinson (Mickey Rourke, que se merece todos los elogios que se han escrito sobre él) es un luchador de, valga la redundancia, lucha libre que en toda su vida sólo ha sido bueno para eso: luchar. Por eso cuando después de una brutal lucha (y quizá la lucha más brutal jamás filmada) sufre un infarto al corazón y su médico le dice que ya no puede luchar, no sabe qué hacer con su vida. Intentará pues, reanudar una relación, hace mucho tiempo perdida, con su hija (Evan Rachel Wood) y empezar un romance con una stripper con un hijo que alimental (Marisa Tomei... mejora (¡en todos los sentidos!) con los años, la neta). Buscará también un trabajo "común", de esos que atienden en el súper en la sección de carnes frías. ¿Podrá remediar sus errores y seguir adelante con una vida que dejó en standby cuando le llegó la fama como luchador profesional?
Luchador es la crónica de un hombre queriendo rehacer su vida sin saber cómo. La historia de un hombre que queda despojado de todo lo que tiene y tiene que volver a empezar. La secuencia con su hija es conmovedora y, tengo que aceptarlo, me sacó una que otra lágrima. La sinceridad se nota en los diálogos y actuaciones, y las elecciones formales de Aronofsky están hechas para potenciarla. Así, cuando Marisa Tomei baila lo importante no es que baile si no su mirada. Cuando The Ram pelea eso no es lo importante, sino los rasgos de camaradería que se dan entre él y los demás luchadores. Cuando lo vemos atendiendo a una viejita en el supermercado lo importante es la gentileza con qué lo hace. Así, cuando Randy está bien todos estamos agusto. Cuando la caga, sufrimos con él.
Hay quien dice que lo malo de Luchador es el final. Para mí es lo mejor de la película y el trazo que termina por redondear el círculo, quizá el que mejor le ha salido a Aronofsky hasta el momento. Véanla y luego hablamos.
2 comentarios:
Micky debió ganar el oscarito
Sí, definitivamente. Aunque para ser honestos Sean Penn lo hace muy bien. Pero Mickey es insuperable.
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