miércoles, 26 de marzo de 2008



Cuentan que, durante la filmación de El bueno, el malo y el feo (Il buono, il brutto, il cattivo/Sergio Leone, 1966) el actor Eli Wallach le dijo al director, Sergio Leone, que no podía ser que en cierta escena su personaje, El Tuco, disparara su revólver metido en una tina de baño. "Señor Leone, el arma no se puede disparar porque está mojada". Leone respondió, "Eli, es una película. Tú dispara y ya."

lunes, 24 de marzo de 2008


¿Por qué? Porque la semana pasada volví a ver Mujer fatal (Femme Fatale/Brian de Palma, 2002) en la tele (creo que era el Film Zone o algo así). Y nomás por eso, ahí van las mujeres más sexys que he visto en el cine (o en video, por supuesto). Aclaro: en esta lista la palabra sexy tiene un significado bastante mas amplio... mujeres atractivas, misteriosas, peculiares... no necesariamente guapísimas. La lista se irá actualizando y, por supuesto, se aceptan sugerencias. Como va:



Rebecca Romijn-Stamos en Mujer Fatal (Brian de Palma, 2002)

Laura Elena Harring en Sueños, misterios y secretos (Mulholland Drive/David Lynch, 2001)

Louise Brooks en La caja de pandora (Die büchse der Pandora/ Georg Wilhelm Pabst, 1929)

Monica Belluci en Malena (Giuseppe Tornatore, 2000)
Sean Young en Blade Runner (Ridley Scott, 1982)

Michelle Pfeiffer en Batman regresa (Batman Returns/Tim Burton, 1992)

Nicole Kidman en Ojos bien cerrados (Eyes wide shut/Stanley Kubrick, 1999)

Marisa Berenson en Barry Lyndon (Stanley Kubrick, 1975) y Cabaret (Bob Fosse, 1971)

Penélope Cruz en Volver (Pedro Almodóvar, 2006)

Irene Jacob en La doble vida de Verónica (La double vie de Véronique/Krzysztof Kieslowski, 1991)
Natassja Kinski en París, Texas (Wim Wenders, 1984)

Y, por el momento, ahí le dejamos. Luego subo fotos y demás, y luego se sigue actualizando... ahí espero sus sugerencias.

sábado, 22 de marzo de 2008

Life of Brian



La mejor película para ver en semana santa... o al menos la más divertida.

miércoles, 19 de marzo de 2008


Eastern Promises



Promesas peligrosas (Eastern Promises) Dir. David Cronenberg, 2007


Con el motivo del estreno de Una historia violenta (A history of violence/2005) yo escribí que Cronenberg no podría ser convencional ni aunque quisiera. Promesas peligrosas (que a la vez es una magnífica pieza de acompañamiento de la película antes mencionada) no puede hacer nada más que confirmar lo que dije.

Y no es que la película no sea convencional. De hecho, es, y por mucho, lo más convencional que Cronenberg ha hecho en toda su carrera (junto con Zona Muerta/1983). Ahí está el carismático jefe de familia mafiosa (Armin Mueller-Stahl, muy en su papel), su hijo débil (correctamente sobreactuado Vincent Cassel) y la historia (una enfermera (Naomi Watts) que investiga un diario escrito por una prostituta rusa que murió dando a luz) no es muy original que digamos. Pero la película se aleja como si fueran la plaga de todas las corrientes que ha habido del cine de Mafia, de la de Scorsese (GoodFellas, Casino); de la de Tarantino (Pulp Fiction, Jackie Brown), de la de Coppola (El Padrino, La conversación); y hasta de la de cine francés (Alphaville/Godard, Disparen al pianista/Truffaut).

Cronenberg no se deja llevar por la fascinación por el mafioso que tanto bien (y tan mal) le ha hecho al cine norteamericano. Más bien, Cronenberg se dedica a crear una enrarecida atmósfera (ese Londres en el que todo está sucio y todos hablan con acento ruso) y a observar detenidamente a su personaje principal, Nikolai (notable Viggo Mortensen) mientras deja que la historia fluya con naturalidad.

Y, por supuesto, ahí está, intacta, la fascinación de Cronenberg por la violencia. Que en realidad no es mucha, pero está presentada de una manera no muy común en el cine. Es decir, sin disfraces, sin ediciones rápidas, sin coreografías fastuosas. Para Cronenberg la violencia no es divertida, ni emocionante. Es brutal, salvaje, así sin más. Y qué mejor para mostrarlo que la secuencia de el baño de vapor. Alejadísima de la tradición Bourne (que a mí no me gusta y más bien me marea) la escena es brutal, sin adornos... como debería de ser.

lunes, 3 de marzo de 2008

Próximamente...


¿Qué es el gran cine sino aquel que incomoda, que reta, que trasciende y persiste en la memoria?

domingo, 2 de marzo de 2008

Rikos ja rangaistus




Crimen y castigo (Rikos ja rangaistus). Dir. Aki Kaurismäki, 1983.


En la reseña de Expiación, deseo y pecado (Atonement/Joe Wright 2007) resaltaba cómo Wright había encontrado una historia que se adaptara a su estilo. Ahora, lamentablemente, estamos ante la otra cara de la moneda. Aki Kaurismäki es, posiblemente, el director finlandés más respetado de la historia (junto a su hermano, Mika). Recuerdo que mi primera crítica de cine, allá en el 2003 en el Curso de Apreciación Cinematográfica que imparte Marco Antonio Lugo en el CMA de Mazatlán, fue sobre su película, La gira de los vaqueros de Leningrado (Leningrad Cowboys go America/1989) en la que resaltaba su estilo, al que yo llamé surrealista y que luego me corrigieron, que era naive. Es decir, sus películas tienen un dejo de ingenuidad que bien se podría confundir con el surrealismo. Un estilo sin duda peculiar pero que, al menos en aquel caso (y en Ariel/1988 y El hombre sin pasado/2002) funcionaba bastante bien.

En esta ocasión, Kaurismäki adapta a Dostoyevsky y a su novela Crimen y castigo al Helsinki de los 80's. De cómo le quedó la adaptación pues no sé porque no he leído Crimen y castigo (mea culpa, mea culpa...) pero algo sí puedo decir: Se nota que es la primera película de Kaurismäki. Se siente inhibido, tímido en su estilo, que se asoma dos o tres veces en muy puntuales ocasiones. La película, cierto, nunca aburre, pero tampoco termina de interesar. Plantea situaciones que luego abandona y, lo que es más grave, el personaje principal no causa el menor interés. Aquí es donde entra el problema entre la historia y el estilo. Los personajes de Kaurismäki son así, lacónicos, introvertidos. Y aquí se necesitaba mucho más que eso para adentrarnos en los problemas de un personaje que aparece, en lugar de lacónico e introvertido, desdibujado y sin mucho qué decir.

Ah claro, la anécdota: Kaurismäki ha dado dos razones por las cuales adaptó Crimen y Castigo para su primera película. La primera era que, si iba a caer, caería desde una gran altura. La segunda es que Hitchcock declaró, alguna vez, que Crimen y Castigo era una novela notablemente difícil de adaptar. Y Kaurismäki quizo comprobarlo.